Qué finca más selvática!

Uno de nuestros últimos trabajos ha sido de asustar. Fuimos a Benissa, y al llegar a la finca nos encontramos con un enorme terreno lleno de pinos y sotobosque alto, y en muchos lugares ciertamente intransitable.

El amigo Pepe, que hace prácticas con dendrotec, al llegar y ver el asunto, me preguntó, “¿xé, cómo medimos esto?, ¿por dónde empezamos?”. Como la experiencia es un grado y no hay que mostrar dudas, le he contesté con seguridad, “poco a poco y por el principio”, y así lo hicimos, el resultado es que ya hemos tomado datos de gran parte de la finca, principalmente en su perímetro de carretera, y el próximo día nos aventuraremos a entrar en esa selva mediteránea que nos espera. Eso sí, espero no olvidar el hacha montañera.

Por duro que sea el trabajo, el monte siempe compensa, se observan muchas cosas y uno se siente más cómodo en su interior. Esta es una pinada densa, con fenómenos de competencia clara, y con una autopoda muy típica de pino carrasco. Que se le va a hacer, me encanta.